Familia
Cuando pasas tiempo fuera, vuelves y te das cuenta de lo bien que estás con los tuyos, de lo que lo disfrutas y de lo que los has echado de menos; te das cuenta de la suerte que tienes de tener una bonita familia. No es perfecta, porque, a parte de que pocas cosas son perfectas en la vida, las personas podríamos llegar a ser una de las cosas más imperfectas que hay, y cuando las relacionas entre ellas creas un batiburrillo de hilos que se entrelazan, se anudan y se sueltan constantemente, sin patrón ni sentido. Cada uno somos diferentes y contamos con la desventaja de que la familia no se elige, por lo que no tienen por qué caerte bien, posiblemente no te irías a tomar un café con la mitad de personas que se sientan al rededor de la mesa de Navidad, y está bien.