Ser hijo único
Otra cosa que tengo muy presente de mi infancia y de la que estuve reflexionando el otro día, es el hecho de que estoy muy feliz de ser hija única. Es algo que de pequeña me ha hecho avergonzarme un poco y no sé muy bien el porqué. Por una parte, la gente me hacía sentir que me tenía que sentir sola por no poder jugar con nadie y cuando me hice un poco más mayor aparecieron algunos comentarios dando a entender que era una mimada por tener todo para mí y que no sabía compartir. Creo que todo esto puede tener una parte de realidad, pero también creo que con una buena educación puedes llegar a ignorar ese egoísmo y no nos tenemos que olvidar que también existen relaciones con otras figuras de tu familia o entorno que pueden asemejarse, salvando las distancias, en mi caso con mis primos. Pero, ahora me encantaría resaltar lo bueno que tiene ser hijo único, algo de lo que se habla muy poco.
Crea tu propia página web con Webador