Hoy ha sido el primer día en el que he visto esas fotos que siempre he evitado y en las que me he odiado y me he visto guapa. He llegado a pensar que claro que hay gente a la que le pueda gustar mi físico. Y lo más bonito es que después de dos horas desde ese pensamiento, no me he arrepentido. Estoy tan orgullosa de mí misma, como hacía tiempo que no lo estaba.