¿Quiero ser enfermera siempre?

Publicado el 25 de junio de 2026, 22:14

Como ya he comentado alguna que otra vez, soy un auténtico culo inquieto, y la idea de quedarme en un mismo sitio hasta que mi pelo se vuelva blanco y mis articulaciones crujan no me entra en la cabeza. Me agobia pensarlo y quiero hacer todo lo posible para que no sea así. Me encanta aprender, hacer cosas nuevas, sentirme útil…

Estos días, pensando, me he dado cuenta de que me gustaría tener la opción de poder trabajar en un sitio diferente cada 2-3 meses: de barista, de camarera, de oficinista, de barrendera… Hay tantas opciones, tanto que aprender, tanta gente que conocer… Pero sé que no es ni realista, ni funcional, por lo que tendré que conformarme con mi abanico de posibilidades y jugar con ello.

Creo que esto va de la mano con nuestra profesión (hablo desde mi experiencia). “Tienes que estudiar enfermería, vas a salir con trabajo”, y sí, tienen razón, demasiada razón. Yo salí de la carrera con contrato. Empecé a trabajar y era consciente de que una vez empezara, iría enlazando contratos (teniendo en cuenta los parones que puede haber entre ellos) hasta que, sin darme cuenta, me encontraría con 50 años en una planta de hospital sin haber salido del sistema. No digo que esté mal, ni que otras opciones sean mejores, pero no es lo que quiero. Esta fue la causa principal por la que me vine a Noruega: para vivir diferentes experiencias sabiendo que siempre puedo volver a lo conocido.

He de añadir que soy consciente de la suerte que tenemos de que no nos falte trabajo en comparación con otros oficios, que no me puedo llegar a imaginar lo que es estudiar y esforzarte para formarte en lo que te gusta y no tener la oportunidad de ejercer de ello. Pero, sí, este es otro melón muy grande que no me pertenece a mí abrir.

En nuestro caso, creo que esto es algo que afecta a muchas personas y hace que se vayan quemando del sistema, de los pacientes, de la asistencia, del trabajo… y, así ¿quién trabaja a gusto? ¿quién va contenta a trabajar? Es muy difícil. Siento que es importante saber que estudiar algo no te obliga a serlo toda la vida; somos personas, no oficios. Sabemos hacer muchas más cosas y somos igual de valiosas, trabajadoras e importantes. No pasa nada si decidimos dejar nuestro trabajo para cambiar nuestra vida durante un tiempo o para siempre. Nadie nos debe juzgar y, mucho menos nosotras mismas. 

A su vez, tampoco hace falta dejar el oficio, se puede complementar, probar… La vida está llena de opciones. Y de hecho, dentro de la misma profesión hay tantas opciones y caminos que seguir… solo hay que investigar. Lo bueno y lo malo de la enfermería es que es un campo que abarca tanto que puedes tener la misma etiqueta y hacer cosas completamente diferentes. 

Y… ¿por qué no tener tu propio negocio? En mi caso, es mi sueño. Me encantaría tener mi propia cafetería y sé que lo haré, porque si no, me arrepentiré toda mi vida. Y no sé si irá bien, si lo podré compaginar con mi profesión de enfermera, si dejaré la enfermería… porque soy mucho más que lo que decidí estudiar con tan solo 18 años y ahora puedo seguir decidiendo. No hay nada escrito.